Manejo, Sara Crespo Vicente

Estrés por calor en cerdos: impacto del cambio climático en nuestras granjas

España es la cuarta potencia productora de carne de porcino (después de China, EE.UU. y Alemania). A nivel europeo, España ocupa el segundo puesto en producción con un 19 % de las toneladas producidas (figura 1), por detrás de Alemania. La tendencia de los últimos años del sector porcino español es la de crecer, por lo que se estima que superará al país germano en su capacidad productiva (MAPA, 2021), sin embargo, la productividad en verano en nuestro país está directamente influenciada por las elevadas temperaturas.

Figura 1. Evolución de la producción de carne porcina (miles de toneladas métricas) (Fuentes: Anuarios estadísticos del MAPA 2021).

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Efectos del estrés por calor en los cerdos

El estrés por calor en los animales de producción ocurre cuando las condiciones climáticas alteran sus mecanismos normales de termorregulación. Sus principales efectos incluyen (Godde et al., 2021):

  • Bajada de la productividad.
  • Disminución del bienestar animal.
  • Reducción de la fertilidad.
  • Aumento de los días no productivos relacionados con los anoestros.
  • Incremento de susceptibilidad a la aparición de enfermedades.
  • En casos extremos, el incremento de la mortalidad.

En lo relativo a las cerdas gestantes, se ha demostrado que el estrés por calor implica una bajada en el peso al nacimiento de los lechones, una disminución de la ganancia media diaria y una alteración en la eficiencia reproductiva en el siguiente ciclo (Johnson et al 2020). Posteriormente, en el momento del parto, veremos temperaturas rectales más elevadas y una mayor frecuencia respiratoria, alterando el bienestar de la cerda. La disminución en la ingesta de pienso, junto con la consiguiente bajada en la producción de leche, implica un incremento de mortalidad en la fase de lactación y una bajada de crecimiento de los lechones, que se destetarán en pesos subóptimos, implicando una bajada de viabilidad en las siguientes fases.

Por otro lado, los cerdos presentan muy pocas glándulas sudoríparas y una gruesa capa de tejido adiposo. Son animales especialmente sensibles a los cambios de temperatura que dependen únicamente de las vías respiratorias (jadeo) para la eliminación del calor como mecanismo de termorregulación. La ganancia media diaria (GMD) y el índice de conversión (IC) se verán afectados como consecuencia de una disminución en la ingesta de pienso, destacando que los animales más pesados sufrirán una caída mayor tanto en consumo como en GMD que aquellos que presentan pesos más bajos (Renaudeau et al.,2012). Como resultado del aumento de temperatura se agudizan las peleas, las posibles mutilaciones y los cambios comportamentales generales de los animales.

Figura 2. Efectos del aumento de temperatura en la ingesta de pienso en cerdos de engorde.

Medidas para evitar el impacto del estrés por calor

Como consecuencia del cambio climático, la prioridad es modificar el microambiente de los animales, mejorando las condiciones ambientales, sin embargo, en muchas ocasiones el sobrecoste es elevado para pequeños ganaderos o granjas en zonas en desarrollo. La selección genética en relación con la tolerancia térmica es una estrategia potencial futura para combatir el estrés por calor. Por otro lado, la suplementación dietética y sus modificaciones según la época del año puede ser otra de las soluciones para evitar, o en cierto modo mitigar, la bajada de productividad.

Conclusiones

  • El estrés por calor es un problema global que afecta tanto a la agricultura como a la ganadería, implicando efectos adversos en el bienestar y disminución de la productividad.
  • Los efectos serán aún más notables en la producción porcina, si las predicciones estimadas sobre el cambio climático continúan su curso.
  • Trabajar sobre el ambiente donde se encuentran los animales es la forma más efectiva para disminuir el impacto del estrés por calor.
  • La identificación de nuevas estrategias, nutricionales o genéticas, para la mejora de la producción porcina en época estival es necesaria para poder cubrir la demanda alimentaria de los consumidores.

Referencias:

  1. Renaudeau, D., Collin, A., Yahav, S., De Basilio, V., Gourdine, J. L., & Collier, R. J. (2012). Adaptation to hot climate and strategies to alleviate heat stress in livestock production. Animal, 6(5), 707-728.
  2. Johnson JS, Stewart KR, Safranski TJ, Ross JW, Baumgard LH. In utero heat stress alters postnatal phenotypes in swine. Theriogenology. 2020 Sep 15; 154:110-119. doi: 10.1016/j.theriogenology.2020.05.013. Epub 2020 May 18. PMID: 32540511.
  3. Godde CM, Mason-D'Croz D, Mayberry DE, Thornton PK, Herrero M. Impacts of climate change on the livestock food supply chain; a review of the evidence. Glob Food Sec. 2021 Mar; 28:100488. doi: 10.1016/j.gfs.2020.100488. PMID: 33738188; PMCID: PMC7938222.