Mercados, Zona Porcino

El sector porcino hace balance en tiempos de pandemia

Pese a los estragos causados por la pandemia y su fuerte repercusión en toda actividad productiva, el sector porcino puede hacer balance positivo respecto a 2020. Un año en el que, en términos generales, no se registraron ralentizaciones relevantes en la cadena de transformación, lo que permitió mantener un ritmo elevado y continuo de producción, cerrando el año con 5,02 millones de toneladas producidas. Si nos desplazamos hasta el 2021, la tendencia al alza se mantiene con una estimación del crecimiento anual de un +1,7 % interanual a nivel europeo.

Cifras de crecimiento que no son de extrañar si tenemos en cuenta la capacidad de resiliencia del sector porcino y su posición altamente competitiva, desde la que ha sido capaz de sostener el volumen de comercio exterior gracias a la organización integrada de toda la cadena de producción y la incesante introducción de innovaciones.

De esta manera, el sector porcino español ha mantenido el nivel medio de exportaciones alcanzadas en 2020, llegando a abastecer una demanda de 3 millones de toneladas (el 60 % de la producción interna) y consolidando de nuevo el liderazgo de nuestro país en lo relativo a exportaciones de porcino, a pesar de las circunstancias sanitarias. Mencionar además que China se consolida como principal importador pese a la caída de las exportaciones del país asiático, que disminuían un -4,3% en volumen y un -7,6% en valor el año pasado, dada la rápida recuperación que está experimentando la cabaña porcina de la región tras lo estragos causado en 2018 por la peste porcina africana.   

¿Qué le espera al futuro del sector?

En las últimas décadas, tanto el desarrollo tecnológico como los avances en investigación, así como el aumento de la presión sobre los estándares de sanidad y nutrición animal han hecho posible la mejora de la producción de porcino tanto en calidad como en cantidad, incidiendo sobre la previsión de aumento de la productividad del sector al tratarse de una de las principales fuentes de proteína animal a precios asequibles para el consumo.

Un hecho que se ve aún más acrecentado si tenemos en cuenta que “la demanda de proteína animal se duplicará en 2050, cuando habrá que alimentar a 9000 millones de seres humanos”, tal y como apunta la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Una demanda de porcino creciente a nivel mundial que retrasaría la anunciada desaceleración de la producción de porcino en Europa, tal y como indica el último informe de Rabobank. Datos, además, directamente correlacionados con las previsiones que realiza por su parte el IFIP, el instituto de porcino francés, que prevé que España superaría los 60 millones de cerdos sacrificados para 2025, un aumento del 9 % respecto a 2020, dando respuesta a ese estímulo de la actividad ganadera por la contraparte consumidora.

Si bien se estima que la demanda se mantenga creciente en el tiempo, y por ende que la producción hará por responder en consecuencia, el desafío real para los países europeos descansa sobre la atención prestada a las inquietudes sociales relacionadas con cuestiones ambientales y de bienestar animal, al tiempo que continúan produciendo de manera competitiva. Y es en este sentido donde la implementación de un modelo de economía circular en el ámbito ganadero se presenta por un lado como un imperativo, pero al mismo tiempo como una oportunidad para, precisamente, ser más competitivos en un sector totalmente internacionalizado.

Fuentes:

  1. Sinfoporc. El sector porcino español en cifras 2020
  2. MAPA. Indicadores trimestrales de porcino - enero 2022
  3. Tierra. Balance del sector porcino y perspectivas 2021